martes, 13 de octubre de 2009

Mi aventura de ser docente.

Al realizar la lectura de “La aventura de ser maestro”, me vi reflejada en ella, ya que como el autor lo menciona tuve el mismo temor que él tuvo el primer día de clase cuando me presenté frente a un grupo de 40 alumnos, eran de 5° semestre, la primera asignatura que impartí fue Informática I, y al igual que el autor, preparé mi clase de tal manera que no me quedara sin tema del cual hablar antes de que sonara la campana indicando que la clase había terminado. Afortunadamente todo salió bien, primero se terminó la clase y yo todavía tenía temas para explicar, ya que preparé varios temas calculando que no sucediera lo antes mencionado, pero no supe calcular bien porque me sobraron temas a explicar, los cuales, los fui explicando en las siguientes clases.

Algo que me preocupaba era el hecho de si me estaba dando a entender bien, ya que como no tenía una formación en docencia, me preocupaba el no utilizar la estrategia adecuada para dar bien la clase, según yo todo estaba muy claro y fácil, les preguntaba a los alumnos: “¿alguna duda?” y nadie tenía dudas, pero no era verdad, ya que cuando llevamos a la práctica toda la teoría que les había explicado y que ellos habían escrito en su cuaderno, no faltaba quien no podía realizar bien todas las actividades, y en ese momento me confesaba que no le gustaba usar la computadora porque le daba miedo, y eso los hacía no poder trabajar en ella. Con los alumnos que tenían ese tipo de miedo, les fui mostrando a lo largo del semestre lo mucho que les iba a servir la computadora para realizar sus tareas, incluso, que les serviría a la hora de solicitar un empleo, debido a que en sus solicitud de empleo era un punto más a sus favor el uso de la computadora; y poco a poco fueron perdiendo ese miedo.

Mi confrontación con la docencia.

Yo imparto las asignaturas de capacitación para trabajo e inglés. En las clases de inglés, trabajo de la siguiente manera:

Al inicio de cada semestre, me presento con los muchachos, les digo cual es la materia que les voy a impartir, verificamos el horario (que sea el mismo que ellos tienen con el que yo tengo), y les explico la forma en que vamos a trabajar durante el semestre, que debemos de llevar ciertas reglas durante la clase, como son: no decir malas palabras, respetarnos todos, no estar comiendo, etc.

Siempre que acceso a un salón de clases lo primero que hago es saludar a los muchachos de forma general, visualizar si están todos los alumnos o si hay sillas vacías para registrar la asistencia de los mismos. Verifico una libreta en la que anoto en que tema voy con cada uno de los grupos o los trabajos pendientes de revisar que tengo con ellos; si hay alguna tarea pendiente de revisar, les pido que le pongan nombre a sus cuadernos o al ejercicio que quedó pendiente y que los pasen de atrás hacia adelante para su revisión, y me lo van pasando por filas. Si no hay nada pendiente de revisar, verifico en mi libreta y con ellos, si terminé de explicar el tema completo la clase anterior; si no se terminó de explicar, les pregunto si surgió alguna nueva duda al respecto; si las hay se vuelve a explicar con ejemplos, ejercicios en inglés y se socializa el tema, ya que los muchachos que comprendieron bien lo que se vio la clase anterior aportan ejemplos; si no hay dudas, les pongo ejercicios para que practiquen el tema visto y puedan así surgir nuevas dudas para su aclaración, y refuercen de esa manera el conocimiento adquirido. Los ejercicios, algunos alumnos los resuelven de forma individual y otros se apoyan entre si. Después de revisar los ejercicios, inició un nuevo tema. Hago la aclaración que a pesar de que la materia es inglés, no les explico los temas en ese idioma, debido a que no todos lo manejan o dominan, los ejemplos que les doy y las instrucciones de los mismos si son en inglés, les proporciono vocabulario en todas las clases para que vayan aprendiendo nuevas palabras en este idioma y entiendan lo que dicen los ejercicios que se van resolviendo.

En esta asignatura algunas veces me encuentro con muchachos a los cuales no les gusta el inglés, y por lo tanto no lo quieren estudiar; cuando esto sucede, hablo con ellos haciéndoles ver que el inglés aunque no les guste, lo tienen que estudiar al igual que las demás asignaturas, primero, para aprobarla y no causar baja por reprobarla, y de esa forma poder terminar bien la preparatoria y poder ingresar a la universidad; segundo, cuando terminen de estudiar en la universidad, para poderse titular, muchas universidades tienen como requisito aprobar un examen en inglés; y que el saber ingles les va a servir mucho a la hora de buscar trabajo, ya que es un punto más a su favor en una solicitud de empleo.